Día 37: Desenmascarar la estafa de Progedsa

Parecía todo demasiado bonito. Que te paren por la calle para preguntarte si quieres un trabajo. Si estás dispuesta a ganar hasta 2.500 € al mes desde el primer momento, incluso llegar a ganar 7.000 € al mes en un tiempo.

Sí, suena a estafa y lo es. A estafa basada en las necesidades de las personas y, además, utilizando técnicas de lavado de cerebro y -cómo no- aludiendo constantemente al pensamiento positivo y a la superación personal.

Allá va este espeluznante relato.

Progedsa es una empresa que se dedica a llevar los servicios comerciales puerta a puerta de grandes firmas como Iberdrola, Ono o Banesto para que te cambies de compañía y suscribas ese nuevo contrato tan ventajoso.

Pero, ¿quiénes son esos currantes tan jovencitos que se presentan en grupo en la puerta de tu casa a cualquier hora del día? ¿Qué hay detrás de sus ropas elegantes pero baratas y sus sonrisas perennes?

Yo podría haber acabado siendo una de ellas.

Una amiga de una amiga me llamó el otro día para preguntarme si me interesaba hacer una entrevista de trabajo para un puesto de comercial. Aunque no sea mi sector -ni mi sueño- dije al momento que sí, que por supuesto. Llevo 3 meses en paro y sólo me han llamado para entrevistarme una vez, así que simplemente hacerla me parece un triunfo.

Bueno, pues era una falsa entrevista.

Tras rellenar un papel para la Agencia Española de Protección de Datos y esperar un rato, nos llamaron a varias personas y nos sentaron a la vez en torno a una mesa. La persona de recursos humanos nos preguntó nuestros nombres, situación actual y último trabajo: “Jadiel, de todo un poco.” “Mario, carpintero pero también he estado en obra.” “Juan Carlos. Vendía seguros pero me pagaban muy poco.” “Luis Omar, camarero.” “Mari Ángeles. He trabajado toda mi vida cuidando a mi familia y últimamente cuido unas horas a una señora.” “Laura. Parada. Quiero decir ahora. Antes… bueno, trabajo de oficina.”

A continuación insistió en que le proporcionásemos el nombre de la persona que nos había dado la cita y un número de referencia que, efectivamente, todo el mundo llevábamos apuntado.

Esa fue toda la información que tuvimos que proporcionar y toda la que recibimos y directamente nos citaron para una sesión de formación, a realizar cualquier día de la semana, cuando mejor nos viniese. Simplemente nos avisó que había que venir bien vestido, de pantalón y camisa, y nos dijo que la sesión duraría toda la mañana y, si encajábamos en la empresa y, a su vez, nos gustaba lo que nos ofrecían, ese mismo día se cerraba el contrato y empezábamos a trabajar.

Juan Carlos interrumpió: “Oye, ¿pero es un trabajo de verdad con un sueldo base o cómo va? No me gusta perder el tiempo.”

La de recursos humanos no se inmutó y con esa actitud impertérrita e impertinente que te hace dudar de si existe una persona debajo del papel profesional repitió el rollo de que en la sesión de formación se nos explicaría todo y que si encajamos en la empresa bla bla bla.

Investigando en la red he descubierto que:

  • Evidentemente, no hay ningún tipo de proceso de selección. Entra todo el mundo (que está desesperado). Incluso el prácticamente único defensor de la empresa que he encontrado en multitud de foros donde se debate el tema, un chaval de 18 años que lleva un par de meses ahí, reconoce que desde la empresa le han dado toques por su consumo de alcohol y cocaína.
  • La gente que curra para Progedsa firma un contrato mercantil. Es decir, la empresa no cotiza por ti y, al parecer, ni siquiera avisa de que, como trabajador autónomo, debes pagar un dinero mensual.
  • En general, la empresa no te proporciona nada. Las llamadas telefónicas con los clientes, el transporte para desplazarte a la zona de la ciudad que te asignan, las comidas que -obligatoriamente- tienes que hacer con tu grupo de trabajo, etc. las pagas de tu bolsillo.
  • No hay ningún sueldo base, únicamente comisiones cada vez que consigues que alguien haga el cambio de compañía.
  • Tú recibes una cantidad como comisión por cada venta pero la persona por la que entraste recibe una comisión también, y mayor que la tuya. Lo que en mi pueblo se llama sistema piramidal (ilegal) o multinivel (desgraciadamente, legal).
  • La jornada laboral empieza con una reunión que la gente que ha pasado por ahí califica de sectaria y lavado de cerebro. Lo califican como formación pero no está dedicada a conocer el producto que ofreces ni a técnicas de márketing, sino que se insiste en la empresa-familia, la superación, el esfuerzo, los grandes beneficios económicos que puedes llegar a alcanzar si permaneces ahí… Sí, en mi pueblo se llama secta. Incluso hay gente en los foros que se queja del cambio de comportamiento de amistades o parejas que están ahí trabajando y se niegan a dejarlo, a pesar de cobrar poco o nada y trabajar muchas horas.
  • Existe una enorme presión grupal dentro de la empresa, con personas de referencia que ese mes han ganado mucho y van dando charlas, por un lado, y con humillaciones en público y privado y castigos basados en el aislamiento.
  • Debido a esa presión extrema y a la amenaza real de que, si bajas de una determinada productividad, te expulsan de su red de falsos autónomos, la gente hace jornadas eternas recorriéndose las calles y los edificios de la ciudad, desde las 8-9 de la mañana hasta las 20-22h. Por eso insisten en reclutar gente joven y deportista.

Y si sois gente que mantiene el discurso de que “hay que currárselo” y “si no vendes, no cobras; es lo normal”, hay que tener en mente que una cosa es ser una trabajadora autónoma que vende un producto o servicio (no tu fuerza de trabajo) a otra empresa o persona y otra muy distinta trabajar para una empresa que no sólo se lucra directamente con tu actividad sino que, como es este caso, ni siquiera es tu empleadora.

No entiendo cómo esto puede ser legal.

Ahora sólo tengo una duda: ¿voy mañana a la “entrevista/formación” para hacer preguntas incómodas o mejor no me arriesgo a salir de ahí pensando que no está tan mal?